miércoles, 8 de abril de 2015
lunes, 16 de junio de 2014
sábado, 31 de mayo de 2014
viernes, 18 de abril de 2014
Viernes Santo Pasión de Nuestro Señor Jesucristo
En este día recordamos cuando Jesús
muere en la cruz para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna. El
sacerdote lee la pasión de Cristo en la liturgia de la Adoración a la cruz. Ese
día no se celebra la Santa Misa.
En las iglesias, las imágenes se cubren
con una tela morada al igual que el crucifijo y el sagrario está abierto en señal
de que Jesús no está.
El color morado en la liturgia de la
Iglesia significa luto. Se viste de negro la imagen de la Virgen en señal de
luto por la muerte de su Hijo.
Podemos recordar leyendo el Evangelio
de San
Juan, capítulo 18, versículos 1-19, 42.
¿Cómo podemos vivir este día?
¿Cómo podemos vivir este día?
Este día manda la Iglesia guardar el ayuno y la
abstinencia.
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz.
Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción.
Se trata de acompañar a Jesús en su sufrimiento.
A las tres de la tarde, recordamos la crucifixión de Jesús rezando el Credo.
Se acostumbra rezar el Vía Crucis y meditar en las Siete Palabras de Jesús en la cruz.
Se participa en la Liturgia de Adoración a la Cruz con mucho amor, respeto y devoción.
Se trata de acompañar a Jesús en su sufrimiento.
A las tres de la tarde, recordamos la crucifixión de Jesús rezando el Credo.
Fuente: www.catholic.net
La estrategia de Satanás durante Semana Santa

Escribía el P. Jorge Loring
S.J. que en una ocasión le llegó por INTERNET el siguiente cuento (que en
realidad no es tan cuento):
El demonio reunió a sus
tropas para instruirlas sobre la estrategia a seguir, y les dijo: «No podemos
impedir que los católicos vayan a la iglesia, oigan sermones, asistan a la misa
y recen, pues son personas libres.
Pero podemos aficionarlos a
cosas frívolas, y así no tendrán tiempo de ir a la iglesia.
Por lo tanto, aficionadles a
mucha televisión, mucho deporte, mucha revista frívola, mucha literatura
inútil, muchas diversiones, etc.
De este modo no tendrán
tiempo para Dios, y nos será más fácil traerlos al infierno».
Parece que esta estrategia ha
dado resultado.
Fuente: www.radiocristiandad.com
domingo, 1 de diciembre de 2013
Devociones de las tres AVES MARÍAS.
La devoción de las tres Aves Marías consiste en rezar tres veces el Avemaría a
la Santísima Virgen, Madre de Dios y Señora nuestra, bien para honrarla o
bien para alcanzar algún favor por su mediación.
Origen de la Devoción
Santa Matilde, religiosa
benedictina, suplicó a la Santísima Virgen que la asistiera en la hora
de la muerte. La Virgen María le dijo lo siguiente: "Sí que lo haré;
pero quiero que por tu parte me reces diariamente tres Avemarías. La
primera, pidiendo que así como Dios Padre me encumbró a un trono de
gloria sin igual, haciéndome la más poderosa en el cielo y en la tierra,
así también yo te asista en la tierra para fortificarte y apartar de ti
toda potestad enemiga. Por la segunda Avemaría me pedirás que así como
el Hijo de Dios me llenó de sabiduría, en tal extremo que tengo más
conocimiento de la Santísima Trinidad que todos los Santos, así te
asista yo en el trance de la muerte para llenar tu alma de las luces de
la fe y de la verdadera sabiduría, para que no la oscurezcan las
tinieblas del error e ignorancia. Por la tercera, pedirás que así como
el Espíritu Santo me ha llenado de las dulzuras de su amor, y me ha
hecho tan amable que después de Dios soy la más dulce y misericordiosa,
así yo te asista en la muerte llenando tu alma de tal suavidad de amor
divino, que toda pena y amargura de muerte se cambie para ti en
delicias."
Santa Matilde Ringelheim
Y esta promesa se extendió en beneficio de todos cuantos ponen en práctica ese rezo diario de las tres Avemarías.
El fin de esta devoción es el honrar los tres principales atributos de María Santísima, que son:
1. El poder que le otorgó Dios Padre por ser su hija predilecta.
2. La sabiduria con que la adornó Dios Hijo, al elegirla como su Madre.
3. La misericordia con que la llenó Dios Espíritu Santo, al escogerla por su Inmaculada Esposa.
Nuestra Señora prometió a Santa Matilde y a otras almas piadosas que quien rezara diariamente tres avemarías, tendría su auxilio durante la vida y su especial asistencia a la hora de la muerte, presentándose en esa hora final con el brillo de una belleza tal que con sólo verla la consolaría y le transmitiría las alegrías del Cielo.
María renueva su promesa de protección:
Cuando Sor María Villani, religiosa dominica (siglo XVI), rezaba un día las tres Avemarías, oyó de labios de la Virgen estas estimulantes palabras:
"No sólo alcanzarás las gracias que me pides, sino que en la vida y en la muerte prometo ser especial protectora tuya y de cuantos como tú PRACTIQUEN ESTA DEVOCIÓN"
Venerable Sor Maria Villani
También dijo la Santísima Virgen: “La
devoción de las tres Avemarías siempre me fue muy grata... No dejéis de
rezarlas y de hacerlas rezar cuanto podáis. Cada día tendréis pruebas de
su eficacia...”
Fue la misma Santísima Virgen la que dijo a Santa Gertrudis que "quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo".
Fue la misma Santísima Virgen la que dijo a Santa Gertrudis que "quien la venerase en su relación con la Beatísima Trinidad, experimentaría el poder que le ha comunicado la Omnipotencia del Padre como Madre de Dios; admiraría los ingeniosos medios que le inspira la sabiduría del Hijo para la salvación de los hombres, y contemplaría la ardiente caridad encendida en su corazón por el Espíritu Santo".
Santa Gertrudis
Refiriéndose a todo aquel que la haya invocado diariamente conmemorando el poder, la sabiduría y el amor que le fueron comunicados por la Augusta Trinidad, dijo María a Santa Gertrudis que, "a la hora de su muerte me mostraré a él con el brillo de una belleza tan grande, que mi vista le consolará y le comunicará las alegrías celestiales".
¿Cuál es la forma de rezar las tres Aves Marías?
"María Madre mía, líbrame de caer en pecado mortal.
1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
+++ ¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén!"
1. Por el poder que te concedió el Padre Eterno
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
2. Por la sabiduría que te concedió el Hijo.
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
3. Por el Amor que te concedió el Espíritu Santo
Dios te salve, María; llena eres de gracia; el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
+++ ¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén!"
Fuente: catolicidad.com
Devocionario.com
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