martes, 6 de junio de 2017
lunes, 8 de mayo de 2017
El bochornoso espectáculo de las primeras comuniones
En muchas familias es tiempo de “la Comunión”. No la primera de muchas, sino la primera… y última, por eso ha pasado a ser simplemente “la Comunión”.
Es
triste ver como este momento, que debería ser para una familia
cristiana un momento de inmenso gozo por ver a su vástago convertirse en
un templo vivo del Cuerpo de Cristo, está siendo utilizado
sacrílegamente por UNA INMENSA mayoría, pues no hay en ellos más que una
mera utilización de la Iglesia y sus medios para organizar una “puesta de largo” sin sentido, ni la más mínima intención religiosa, una fiestecita familiar donde lo que menos importa es Jesús
y lo que más importa es el convite, hacer sentir al niño un principito o
princesita, y los fastuosos regalos, tal cual si al niño le hubiera
tocado una gigantesca tómbola.
Es lastimoso ver a madres
enfrascadas durante meses con una preocupación extrema por los detalles
del convite y los invitados, pero totalmente desinteresadas por la
formación espiritual de sus hijos al punto de que les da siquiera igual
que recen o no al levantarse o acostarse. Como diría el Santo Cura de
Ars: ¡Oh Dios mío, que horror más grande! Que lejos quedan aquellos
tiempos en que los padres reforzaban incluso las catequesis en sus casas
para que fueran mejor preparados, ahora a lo sumo se les enseña que
Dios es un “brujito”, que está para que cuando todo te vaya muy mal
entonces rezarle a ver si hacer alguna “magia”, por supuesto el pecado
personal, infierno.. es puro tabú de mentes fanatizadas poco acordes a
los tiempos.
Es todo tan aberrante que incluso si en una de estas
comuniones osas llevar un regalo religioso te miran con cara de bicho
raro. Las incoherencias que todos podemos ver en familiares y amigos
llegan al absurdo y serían dignas de un libro de humor sino fuera porque
juegan con lo más sagrado: llevan al niño a la primera comunión para no volver a llevarlo a la Iglesia nunca más,
e incluso si les preguntas a los padres antes de la comunión si creen
en la presencia real de Jesús en la Eucaristía te dicen que no.
Y
por si pudiera por la gracia de Dios servir al niño para iluminarlo, a
pesar del denigrante ejemplo de los padres, gran parte del clero los
instruye en la irreverencia, con una catequesis en donde al
niño se le martillea con la paz y la alegría hueca, pero se le llenan de
eufemismos ininteligibles al punto que si el niño tiene una noción
clara de que va a recibir a Jesucristo en Cuerpo y Sangre es por pura
misericordia e inspiración divina. No es pura casualidad que
primero nos quitaran de las iglesias los reclinatorios y las bandejas, y
ahora se adoctrine a nuestros hijos a comulgar en la mano desde su
primera comunión. Lex orandi, lex credendi. Hay una fuerte
ideologización en ello y se pretende evidentemente imponer una nueva
forma de reverencia acorde con nuevas doctrinas ante la impasibilidad de
nuestros prelados.
Si con el bautizo la sociedad pagana utiliza a
la Iglesia para la “presentación en sociedad”, la comunión se ha
convertido para una gran mayoría en la nueva “puesta de largo”, donde
sacrílegamente los padres utilizan lo más sagrado como un vulgar juguete
de usar y tirar. Es un espectáculo dolorosísimo que tenemos que
presenciar todos los años.
Fuente: Adelante la fe
viernes, 20 de mayo de 2016
Capítulo XV. Evangelio de San Juan
1 Yo
soy la vid verdadera y mi Padre es el labrador. 2 Todo sarmiento que en mí no
da fruto lo corta, y todo el que da fruto lo poda para que dé más fruto. 3 Vosotros
ya estáis limpios por la palabra que os he hablado. 4 Permaneced en mí y yo en
vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en
la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. 5 Yo soy la vid, vosotros
los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque
sin mí no podéis hacer nada. 6 Si alguno no permanece en mí es arrojado fuera,
como los sarmientos, y se seca; luego los recogen, los arrojan al fuego y
arden. 7 Si permanecéis en mí y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que
queráis y se os concederá. 8 En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho
fruto y seáis discípulos míos.
9 Como
el Padre me amó, así os he amado yo. Permaneced en mi amor.10 Si guardáis mis
mandamientos, permaneceréis en mi amor, como yo he guardado los mandamientos de
mi Padre y permanezco en su amor. 11 Os he dicho esto para que mi alegría esté
en vosotros y vuestra alegría sea completa.12 Éste es mi mandamiento: que os
améis los unos a los otros como yo os he amado.13 Nadie tiene amor más grande
que el de dar uno la vida por sus amigos.14 Vosotros sois mis amigos si hacéis
lo que os mando.15 Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace
su señor; a vosotros, en cambio, os he llamado amigos, porque todo lo que oí de
mi Padre os lo he hecho conocer.16 No me habéis elegido vosotros a mí, sino que
yo os he elegido a vosotros, y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y
vuestro fruto permanezca, para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os
lo conceda. 17 Esto os mando: que os améis los unos a los otros.
18 Si
el mundo os odia, sabed que antes que a vosotros me ha odiado a mí. 19 Si
fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya; pero como no sois del
mundo, sino que yo os escogí del mundo, por eso el mundo os odia. 20 Acordaos
de las palabras que os he dicho: no es el siervo más que su señor. Si me han
perseguido a mí, también a vosotros os perseguirán. Si han guardado mi
doctrina, también guardarán la vuestra. 21 Pero os harán todas estas cosas a
causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado. 22 Si no hubiera
venido y les hubiera hablado, no tendrían pecado. Pero ahora no tienen excusa
de su pecado. 23 El que me odia a mí, también odia a mi Padre. 24 Si no hubiera
hecho ante ellos las obras que ningún otro hizo, no tendrían pecado; sin
embargo, ahora las han visto y me han odiado a mí, y también a mi Padre. 25 Pero
tenía que cumplirse la palabra que estaba escrita en su Ley: "Me odiaron
sin motivo". 26 Cuando venga el Paráclito que yo os enviaré de parte del
Padre, el Espíritu de la verdad que procede del Padre, Él dará testimonio de
mí. 27 También vosotros daréis
testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Fuente:
Biblia de Navarra
jueves, 19 de mayo de 2016
El rehen del diablo
Titulo del libro: El rehen del diablo: casos de posesión y exorcismos de personas aún vivas.
Autor: Malachi Martin
Autor: Malachi Martin
El_rehen_del diablo-Libro_completo.pdf by Jorge Homero Pimentel Lorta
martes, 3 de mayo de 2016
Exhortación para los sacerdotes antes de decir misa
Advertencia para el Sacerdote antes de
oficiar Misa, contenida en el antiguo Misal de Sarum de 1526.
Presbyter, in
Christi mensa
Quid agis, bene pensa:
Aut tibi vita datur,
Aut mors ætérna parátur.
Dum candéla luit
Se destrúit officiándo,
Presbyter ita ruit,
Si sit reus, celebrándo.
Mors tua, mors Christi,
Fraus mundi, glória Cœli,
Et dolor Inférni,
Sunt memoránda tibi.
TRADUCCIÓN
Oh sacerdote, piensa bien
Cuanto haces en la Mesa de Cristo:
O te dará la vida eterna,
O te obtendrá la muerte eterna.
Como la vela sufre
Destruyéndose al arder,
El sacerdote se condena
Si celebra siendo reo.
Tu muerte, la Muerte de Cristo,
El engaño del mundo, la gloria del Cielo
Y las penas del Infierno,
Sean tu continua meditación.
Quid agis, bene pensa:
Aut tibi vita datur,
Aut mors ætérna parátur.
Dum candéla luit
Se destrúit officiándo,
Presbyter ita ruit,
Si sit reus, celebrándo.
Mors tua, mors Christi,
Fraus mundi, glória Cœli,
Et dolor Inférni,
Sunt memoránda tibi.
TRADUCCIÓN
Oh sacerdote, piensa bien
Cuanto haces en la Mesa de Cristo:
O te dará la vida eterna,
O te obtendrá la muerte eterna.
Como la vela sufre
Destruyéndose al arder,
El sacerdote se condena
Si celebra siendo reo.
Tu muerte, la Muerte de Cristo,
El engaño del mundo, la gloria del Cielo
Y las penas del Infierno,
Sean tu continua meditación.
jueves, 14 de abril de 2016
miércoles, 13 de abril de 2016
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